Historia

Declaraciones REDIP: Archivo PDF

El estudio del proceso del envejecimiento tiene características propias que le han dado el derecho a ser considerado como un área independiente de estudio e investigación en un contexto cada día más complejo. Muchos de los problemas de los ancianos se refieren a cuestiones culturales, sociales, económicas, laborales, de salud, espirituales, familiares y mentales con toda su amplia gama de posibilidades e interacciones. Estos problemas no surgen “por arte de magia”, tienen una historia, un origen y un contexto histórico con gran variedad de actores y personajes cuya interacción puede explicar, al menos en parte, la situación actual y las expectativas acerca del envejecimiento del ser humano.

La humanidad esta envejeciendo como nunca antes en su historia. ¿Estamos preparados para enfrentarnos a este hecho?

El anciano se ha convertido en motivo de preocupación social cuando empezó a ser desplazado por los avances de las condiciones laborales y tecnológicas de la sociedad y su número creció a tal nivel que se creó un grupo social que demanda igualdad de derechos y oportunidades. En el ámbito Iberoamericano, este grupo social formado por mujeres y hombres ancianos ha sufrido, en la mayoría de los casos, estragos por la falta de educación, alimentación y trabajo, así como el abandono familiar y la pérdida de sus propiedades. Pero lo más importante es que dentro de la mentalidad humana empezó a perfilarse y definirse la imagen inicial de lo que es ser viejo, anciano o añoso, la protoimágen de lo que hoy llamamos adulto mayor.

Sin embargo consideramos que el envejecimiento poblacional constituye uno de los mayores logros de la especie humana y se necesita que integremos todos los esfuerzos de todos los actores de la sociedad para que contribuyamos a la obtención de una vejez satisfactoria y exitosa. Para ello estaremos de acuerdo en la necesidad de generar propuestas en donde se generen proyectos interdisciplinarios e intersectoriales que permitan influir en la construcción de representaciones sociales que favorezcan una cultura e integración de todas las personas independientemente de su edad.

Ese adulto mayor, anciano o viejo requiere ser atendido por profesionales que tengan la formación necesaria para considerarlo de manera integral dadas sus características sociales, psicológicas, biológicas y de salud. Por estas razones, se hace necesario tener foros de discusión en donde se incluyan temas referentes a la demografía, psicología, salud, economía y aspectos legales, organización de instituciones, ética, tanatología, análisis de escenarios, calidad de vida y metodología de la investigación. Es así que se creo en el año del 2005 la Red Interdisciplinaria de Psicogerontología (REDIP).

Diversos y reconocidos expertos en el ámbito gerontológico han venido haciendo aportes significativos en sus distintas áreas de trabajo e intercambian sus experiencias propiciando el desarrollo de diversas líneas de investigación en las temáticas relacionadas con el proceso del envejecimiento.

Para nosotros como representantes de la REDIP, como iberoamericanos y como seres humanos celebramos la oportunidad de poder brindar este espacio para expresar todas las ideas con la mejor de las aspiraciones llegar a desarrollar una gran comunidad con viejos exitosos y plenamente integrados al gran contexto social.